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Analice la estructura morfológica de
enamorar y regionalistas, e indique la categoría gramatical o clase de
palabras a la que pertenecen
Con las últimas frases de Belisario, la Abuela
se ha levantado de la mesa y se acerca a la Mamaé. El Abuelo y Amelia
continúan comiendo, ignorantes de lo que sigue. El Abuelo, a veces, echa
sal a su plato con una especie de furia.
Abuela.- ¿Por qué no has hecho tus maletas, Elvirita?
Belisario quiere partir al alba, para llegar al muelle de Arica antes
del sol fuerte. No nos vaya a dar una insolación, sobre todo a ti que
tienes la piel tan blanca. (Pausa) ¿Sabes que, en el fondo, me alegro
de partir? Cuando murió mi madre, después de esa terrible agonía, fue
como si también Tacna se hubiera empezado a morir. Y ahora, con la muerte
de mi padre, esta ciudad se me hace hasta antipática. Vamos a hacer tus
maletas, yo te ayudo.
Mamaé.- No voy a ir a Arequipa con ustedes.
Carmencita.
Abuela.- ¿Y dónde te vas a quedar? ¿Con quién te vas
a quedar en Tacna?
Mamaé.- No voy a ser una carga para ti en la
vida.
Abuela.- No digas tonterías, Elvira. Sabes que mi
marido está feliz de que vengas con nosotros. ¿Acaso no somos como hermanas?
Serás la hermana de Pedro, también. Vamos a hacer las maletas.
Mamaé.- Desde tu boda, me he pasado todas las
noches esperando este momento. Desvelada, pensando, hasta que oía la cometa
del cuartel de los chilenos. No puedo vivir con ustedes. Pedro se ha casado
contigo y no contigo más su prima Elvira
Abuela.- Te vienes a vivir con nosotros y se acabó.
Es un tema agotado.
Mamaé.- A la larga sería un estorbo. Una fuente
de problemas. Por mi culpa habría disputas entre ustedes. Algún día Pedro
te echaría en cara que le hubieras impuesto cargar con una intrusa toda
la vida.
Abuela.- Por lo pronto, no será toda la vida, porque
mañana te olvidarás de lo ocurrido con Joaquín, te enamorarás y te casarás.
Por favor, Elvira, hay que levantarse de madrugada. Tenemos un viaje tan
largo.
Belisario (Encantado con el hallazgo, salta en el
asiento).- Largo, pesadísimo, complicadísimo. En tren de Tacna a Arica.
Tomar el barco en Arica y pasar dos días navegando hasta Moliendo. El
desembarco allí era cosa de circo ¿no, abuela? Las bajaban a las señoras
del barco a la lancha en canastas, como a las vacas ¿no, Mamaé? Y. después,
la cabalgata de tres días hasta Arequipa, por sierras donde había el peligro
de ser asaltadas por los bandoleros. (Se pone a escribir, entusiasmado)
Ah, Belisario, y eso es lo que tú criticabas tanto a los escritores regionalistas:
el color local y la truculencia.
Mario Vargas Llosa, La señorita de Tacna
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